Hice un podcast para orientar a otros. Me orientó a mí.
Daba clases de educación física en una prepa. Mis alumnos estaban frente a la decisión más grande de su vida —qué carrera estudiar— y yo quería ayudarlos a decidir.
Así nació Sin Dirección: entrevistar a gente de distintas profesiones para entender cómo se elige un camino. Lo hice para ellos. Pero cada respuesta que juntaba me iba enseñando algo que no buscaba.
Le construí a otros una brújula, y esa brújula terminó apuntándome a mí.
Dejé el carril seguro del mundo deportivo y me lancé a lo digital sin saber casi nada. Desde entonces no he parado de hacer lo mismo: abrirle a la gente la puerta de una versión más capaz de sí misma. Cambió la audiencia —de estudiantes a podcasters, profes, bailarines— pero el acto es el mismo. Esto es todo lo que ha salido de ahí.